Archivo de 2/05/08|Página de archivo diario
¡Regresa a casa!
“Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salio corriendo a su encuentro, lo abrazo y lo beso” (Luc. 15:20)
Si te sientes alejado de Dios, ve a él, no será una regañada lo que te espera, sino un padre de amor con sus brazos extendidos hacia ti. ¡No hay nada como estar en casa!
- Alejandro Calderón
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LOGOS Y REMA
Casi todos los cristianos sabemos lo que se siente no querer hacer nada más que leer y estudiar y aprender y saber y amar a Dios. Es una sensación emocionante, casi inexplicable, que todos hemos experimentado alguna vez. Lo más interesante es que cuanto más se lee, más se investiga, más se “aprende”, se hace más evidente que Dios tiene “maravillas insondables” y que cada cosa nueva que aprendo me abre un nuevo universo no imaginado, que nadie nunca siquiera soñó. Y ese padre de amor se está deleitando al revelármelas, su corazón se llena de alegría al vernos aprendiendo de Él y de su grandeza.
EL ORGULLO
Tengo una fortísima creencia con respecto a lo que sucede con nuestro orgullo, esa vergüenza y sentimientos de "no a mí, no aquí" nos pasa a todos en algún momento, cuando somos injustamente tratados y avergonzados delante de los demás. Pero las cosas que hoy me avergüenzan son basura al lado de lo que llevo dentro, que un día glorioso se va a manifestar al mundo y esto corruptible se va a vestir de incorruptible y como dice Isaías, el dolor y el gemido (porque hay dolor y hay gemido) huirán.
ESPERAR EN DIOS
Pienso que así como los diamantes tardan años en formarse (y son valiosísimos) todo lo verdaderamente bueno tarda tiempo. Las imitaciones se hacen a miles por minuto (y no valen mucho), de alguna manera así veo el proceso de los que esperan en Dios. En Génesis 15 se nos relata que cuando Abraham partió el sacrificio – símbolo del pacto – para Dios y se puso a esperar que Dios lo aceptara no fue Dios sino las aves de rapiña (símbolo de los demonios) quienes descendieron primero para tratar de robarse y estropear la obra que Dios tenía preparada para aquel viejo cansado, lleno de sueños no cumplidos, lleno del polvo de un desierto inclemente, en la soledad más profunda, pues ni su esposa estaba a su lado en aquel trance que marcaría su vida y por “coincidencia” divina marcaría la nuestra también. Lee más »
¿Cómo estar contento conmigo mismo?
“Cómo estar contento conmigo mismo si soy tímido, y me cuesta hablar con la gente?”
Tal pudiera ser el argumento de todos los jóvenes. Incluso de los jóvenes cristianos.
La pubertad y la adolescencia es la edad de los cambios y de los mayores conflictos. El remanso de la niñez se rompe con la violencia de una cascada en los albores de la segunda década de vida.
¿Quién soy?
Resulta significativo que los primeros astronautas, mientras eran preparados para sus vuelos a la luna, debieron dar veinte respuestas a la pregunta: “¿Quién es usted?”
Y es que el asunto de la identidad es un intrincado problema aun para los adultos. ¿Cuánto más no lo será entre los jóvenes? Desde que nos asomamos al mundo de los grandes hemos tratado de resolver este asunto. Y la primera cosa a la cual echamos mano es a buscar héroes a los cuales imitar. Lee más »
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