EL ORGULLO

Tengo una fortísima creencia  con respecto a lo que sucede con nuestro orgullo, esa vergüenza y sentimientos de "no a mí, no aquí" nos pasa a todos en algún momento, cuando somos injustamente tratados y avergonzados delante de los demás. Pero las cosas que hoy me avergüenzan son basura al lado de lo que llevo dentro, que un día glorioso se va a manifestar al mundo y esto corruptible se va a vestir de incorruptible y como dice Isaías, el dolor y el gemido (porque hay dolor y hay gemido) huirán.

Por otro lado, el trabajo de Dios en nuestra vida muchas veces nos lleva por caminos no agradables a la carne, pero que un día veremos cuánto edificaron nuestro espíritu.

Carecer de orgullo (del malo) es de lo mejor que le puede pasar a una persona, mas estar orgulloso (del bueno) es necesario, el cristianismo no es para perdedores ni fracasados, es para vencedores y triunfadores que están convencidos de que su orgullo es Cristo, su triunfo es Cristo, su vida es Cristo y todo lo demás es carne que duele, claro que sí, pero que es pasajera.

No deseo de ninguna manera implicar que Dios quiere que nos pasen cosas o situaciones dolorosas, o que acarreen vergüenza, de hecho pienso que Él se duele con nosotros. Pero sí creo que Dios nos habla a través de las circunstancias. Y sean ésta cuales sean, sabemos que este Dios nuestro va a llevarse toda la vergüenza, la duda, el temor, y Él mismo con el borde de su manto secará nuestras lágrimas.

Autor:
Ahmed Jiménez L.
Pastor de "El Horno".

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